Mis dos lesiones, mis dos lecciones

Durante los casi cinco años que llevo entrenando he sufrido dos lesiones graves. Dos lesiones que me han dejado sin entrenar varios meses y que, desde mi punto de vista, han sido duras.

Para una persona como yo, que le gusta entrenar y disfruta haciendo ejercicio, cuando pasa algo de este tipo simplemente te mina la moral.

Te hunde.

Pero, a parte de las lesiones, lo que quiero contarte en este vídeo y que para mi es lo importante son las dos lecciones que aprendí gracias a ellas. Dos lecciones que me gustaría que tu aprendieras sin tener que pasar por lo que he pasado yo.

Vamos a comenzar por las dos lesiones y luego vamos a por las dos lecciones.

Mis dos lesiones

Vamos a ser breve en esta parte, por que creo que no es la clave.

1. Lesión de muñecas: si, las dos.

Hace 2 años aproximadamente me lesione las dos muñecas un día que me dio por hacer curl de bíceps con barra z tirando pesado. Estaba más motivado de lo normal ese día y me dio por trabajar con repeticiones relativamente bajas, por debajo de las ocho si no recuerdo mal, y con cargas elevadas.

¿Por qué lo hice? No lo sé, a día de hoy todavía no lo entiendo, pero el caso es que ese mismo día a las dos horas de terminar el entrenamiento ya comencé a notar molestias en las dos muñecas.

El resultado, un mes haciendo solamente entrenamientos de pierna. Y otro mesesito más en el que solo podía hacer algunos ejercicios de torso, principalmente de empuje como banca, press militar, algo de tríceps y ya.

Y sí, me gusta entrenar piernas, pero no me gusta hacer 4 entrenamientos por semana de pierna como hacía en aquel momento.

En fin, no fue divertido como te puedes imaginar.

2. Lesión de espalda.

Esta la estoy sufriendo aún así que hablamos de algo reciente.
En este caso me hice daño un día tirando fuerte al hacer sentadillas.

Estaba trabajando con pesos muy elevados a unas 2-3 repeticiones si no me equivoco y noté un pinchazo en la espalda. Concretamente en la zona lumbar.

En principio no me asusté ni nada, ya me había pasado antes alguna que otra vez así que no le dí mucha importancia. Recuerdo que de hecho paré unos minutos luego seguí con el entrenamiento, sin más, pero esta vez no fue como el pinchazo que suelo sufrir normalmente. Esta vez me hice daño de verdad.

Al día siguiente no me podía a mover y a día de hoy, casi 5 meses más tarde, sigo sin poder hacer ejercicios como peso muerto o sentadillas.

Cuando me ha dado por probarlos acabo con dolores de espalda que me duran dos o tres días. Señal de que aún no estoy recuperado del todo aunque obviamente ha mejorado.

Aún me quedan unas cuantas sesiones de fisio por delante, aun quedan como poco unas semanas más, pero bueno, puedo decir que ya veo la luz al final del tunel.


Ahora sí, vamos a por las lecciones.

Mis dos lecciones

1. No merece la pena tirar pesado

En los dos casos, en las dos lesiones, me hice daño un día que tiré bastante pesado. Trabajando muy cercano a mi peso máximo y si lo pienso, ¿merece la pena? La respuesta es no.

Un entrenamiento cercano al 1RM te puede dar beneficios, pero si luego, te lesionas y estas cinco meses sin entrenar al final todo eso no vale de nada. Al final es más el riesgo que el posible beneficio.

Estoy seguro de que si esos días que tiré pesado hubiera sido más conservador a día de hoy tendría mejor físico por el simple hecho de no haber tenido que estar parado tanto tiempo.

Oye, si me dedicara a entrenar fuerza y mi objetivo fuera levantar el máximo peso posible en una competición, pues vale. Pero no es mi caso y probablemente tampoco el tuyo y como hemos visto en varios estudios se puede ganar masa muscular sin trabajar cerca del 1RM asi que directamente, no merece la pena.

2. No soy de hierro

Me sentía inmortal por que nunca me había pasado nada y cuando me había pasado me recuperaba en seguida y además, como considero que tengo buena técnica, consideraba que el riesgo no era tan alto.

Y alguno puede pensar que ya no soy tan joven como antes, y puede decir, yo tengo 21 años, puedo con todo, pero créeme, no es así. Estas dos lesiones no son por que yo ahora tenga 28 años y antes, con 21, era inmortal y podía con todo. El caso es que hasta ahora he tenido suerte.

Hasta ahora, cuando me he hecho daño, no ha sido nada grave y por eso me recuperaba en cuestión días, pero tarde o temprano eso iba a cambiar y al final esto me iba a pasar.


Así que fitnemaniaco, simplemente quiero que te quedes con una cosa de este vídeo. No merece la pena tirar pesado y no eres para nada inmortal. Puede que hasta ahora no te hayas hecho daño, pero si sigues tirando pesado al final pasará y serán peores los daños producidos por la lesión que los beneficios de tirar pesado.

Simplemente, no merece la pena. Si tu objetivo no es competir en un deporte de fuerza mi consejos es que trabajes siempre por encima del 6RM y no fuerces la máquina más de lo normal, si te haces daño para, si ves que descuidas la técnica para, si no te encuentras bien con el peso que estas usando bájalo.

Así de fácil.